viernes, 22 de diciembre de 2017

TROVADORAS, JUGLARESAS, CANTADERAS. Mujeres en la Tradición de las Artes Escénicas

Dedicamos este cuaderno a Federico González Frías, que es quien nos lo sugirió, y con el que aprendimos muchas cosas colaborando en sus estructuras literarias y teatrales y como miembro de la Colegiata Marsilio Ficino y de su Teatro Sagrado de la Memoria que el 11 de Julio de 2008 se daba a conocer con esta tarjeta de presentación:

"El Teatro de la Memoria de Cataluña y Aragón se ha estrenado en Barcelona como aporte de la Colegiata Marsilio Ficino con la obra En el Útero del Cosmos, de Federico González, que vivió muchos años en la ciudad condal, donde fundó ­–como posteriormente en Zaragoza– el Centro de Estudios de Simbología. Esta es una agrupación de filósofos herméticos dedicados al Arte Teatral y a sus representaciones, tanto civiles como mágicas y teúrgicas".




Introducción

Mimas, trovadoras, juglaresas, cantaderas, trobairitzs o soldaderas -esto último porque hicieron de la interpretación un oficio por el que recibían un sueldo- eran los nombres con los que se conocía a las mujeres cantautoras, actrices y dramaturgas, las cuales desarrollaron su talento, desde la época grecorromana y durante el medioevo, a través de las artes escénicas y el espectáculo. Son mujeres escritoras, intelectuales, viajeras, que desde que irrumpieron en el teatro lo engrandecieron siendo la avanzadilla de lo que ha llegado a ser la mujer moderna en Occidente, completamente independiente.

Estas trovadoras eran mujeres muy cultas que alcanzaron un gran prestigio con sus composiciones musicales y artísticas,  lo cual les facilitó rodearse de un público de lo más destacado al que dirigirse. Las composiciones musicales de estas cantautoras transmitían valores, mitos y leyendas de una historia ancestral y compartida, al tiempo que enunciaban todas aquellas verdades más sublimes que sólo pueden ser dichas a través del teatro y del espectáculo, entendido éste en el mismo sentido que lo hace Federico González Frías, como

“Montaje que se efectúa para un público externo o interno. El espectáculo es también uno de los motores del teatro y su amplia simbólica. Las representaciones se hacen generalmente en las fiestas que tienen un aspecto relacionado con impulsos celestes (procesiones) o de tipo ctónico (carnaval, orgías, cenas).” Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. (Espectáculo). 
El teatro, la dramatización, la danza y el espectáculo en general  fue para estas mujeres intelectuales, una tribuna donde podían decir públicamente cosas que no podrían decir de otra manera. 

A enseñar, llevar alegría al entorno y amenizar la vida han estado destinadas, desde tiempo inmemorial, una corriente femenina (no feminista) seguidoras de las Musas, pues han utilizado siempre sus mismas artes para seducir a los espíritus más nobles. Se trata de una forma de recibir y comunicar muy vinculada a la naturaleza de la mujer y exaltada en las iniciaciones femeninas ligadas a la energía de Afrodita y a la relación de compañeras de la diosa del amor y la belleza, creada por Zeus para ser reina de la alegría y del goce mientras su hermano Marte se ocupaba de los campos de batalla. 

Recordemos la escuela Iniciática de Safo, primera escuela femenina de la Historia, anterior a la propia academia de Platón. Textos antiguos nos cuentan que Safo misma, y su coro de alumnas, cantaba sus composiciones en los banquetes de boda de estas jóvenes, como si se tratara del último grado de su iniciación al matrimonio y en honor de Amor. Las letras de sus composiciones estimulaban a la pareja enamorada a darse cuenta de la trascendencia de esa energía poderosa que es el Amor y a saber cultivarlo, cultivándose ellos mismos.

De algunas de estas mujeres relacionadas con el teatro culto y a veces también popular haremos un breve retrato. 

Por ejemplo de Teodora, Emperatriz de Bizancio, Mima reina de los escenarios;  de Leonor de Aquitania, la reina Trovadora; de Beatriz, la Condesa de Dia, trobairitz de la Provenza. También tendremos que referirnos a Na Carenza, a Alais e Iselda, o  a María Pérez Balteira, compositora de cantigas, juglaresa y amiga de Alfonso X el Sabio; a la Emperatriz Berenguela y su ejército de cantoras; a la Condesa de Champagne y sus lais, y por supuesto destacaremos su papel fundamental en la difusión de las leyendas artúricas; también hablaremos de las cantaderas cristianas, judías y musulmanas, y por supuesto de Roswitha, la gran dramaturga alemana.

En realidad hemos escogido a las más celebradas por la Historia, que no en vano es una musa, nada menos que la ciencia patrocinada por Clío, la primera de las nueve musas nombradas por Hesíodo, que es quien nos facilita sus nombres y significados. 

Sin embargo con este plantel de damas lo que hemos descubierto es que las mujeres han sido fundamentales para el teatro y las artes escénicas en general desde que se incorporaron a él en Grecia, manteniendo vivo su espíritu, el de un espectáculo que, como el del mundo -y el hombre- lo abarca todo. Mª Ángeles Díaz. Mujeres en la Tradición de las Artes Escénicas.

*Imagen de arriba, actrices en un fresco de Knossos, Creta.


CAPÍTULOS

VII    La Emperatriz Berenguela de Barcelona y su ejército de cantoras
VIII   La Condesa de Champagne y el ciclo artúrico
IX      Cantaderas cristianas, judías y musulmanas 
X        María Pérez Balteira, compositora de cantigas junto a Alfonso X el Sabio



En el palacio de la Merced. Córdoba. Octubre 2017



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